01 Feb 2021

Son muchas las casas en España que tienen en su jardín una piscina privada, ya sea una integrada en el jardín, una independiente o una hinchable. En todos los casos es importante medir su nivel de pH para bañarnos con total seguridad y para mantenerla limpia. Por eso os vamos a explicar cómo hacerlo.

¿Qué pH debe tener una piscina?

El pH o Potencial de Hidrógeno es una medida que nos indica la acidez de una sustancia, en este caso de agua. Tiene una escala de 1 a 14, siendo el 1 el nivel más ácido, y el 14 más alcalino. El valor más neutral es el 7, y los niveles adecuados para las piscinas están cerca de esta cifra. En concreto debemos mantener el nivel de pH entre 7,2 y 7,6. Cualquier valor fuera de esta escala puede provocar problemas de salud, como irritación de ojos o daños en la piel. Además, con una pH incorrecta los productos de limpieza no van a hacer su labor de manera adecuada. Por eso es tan importante medir el nivel de pH de nuestra piscina.

¿Qué pasa si el pH de la piscina está alto?

Si el pH del agua está por encima del nivel adecuado sentimos nuestra piel más seca e irritada. Además, empezarán a aparecer las algas, por lo que el agua se verá más turbia y verdosa. Podremos resolverlo utilizando un clorador salino para la desinfección del agua, pero no sin antes tener el pH correcto.

Otro de los problemas que nos puede suponer un pH alto es la aparición de cal que no nos permitirá tener un agua cristalina, y además puede disminuir la vida útil de las tuberías.

Los motivos por los que el pH puede subir es sobre todo el clima. Las altas temperaturas o tormentas lo pueden alternar. Otro de los causantes puede ser el exceso de personas que se bañan o si la cantidad de sulfatos es demasiado elevada.

¿Qué pasa si el pH de la piscina está bajo?

Por contrario si el pH está por debajo de 7,2, el agua es más ácida, lo que puede provocar problemas graves para la piel y la vista como picores, rojeces, carraspera, etc.

Además, las partes metálicas o hechas de cemento se pueden ir destruyendo poco a poco, y los mosaicos se pueden despegar de las paredes.

El motivo más común por el que el pH de piscina es demasiado bajo es la mal dosificación del cloro u otros productos químicos. Hay que tener mucho cuidado a la hora de utilizarlos y no pasarnos de la cantidad necesaria. 

¿Cómo controlar el pH de la piscina?

Para medir el pH que tiene nuestra piscina existen varios métodos. Aunque es verdad que podemos hacerlo con un kit manual, si queremos obtener resultados más exactos de una manera mucho más fácil y rápida lo mejor es contar con un medidor electrónico de pH. Estos aparatos suelen tener más funciones, así que también pueden medir la temperatura, sal, ORP y otras cuestiones que tenemos que tener en cuenta para un baño seguro. Debemos hacer la medición mínimo una vez a la semana, aunque es recomendable hacerlo con más frecuencia, y siempre hay que hacerlo después de una tormenta, ya que es uno de los motivos más comunes por el que el pH puede variar. Es otra de las razones por las que es mejor contar con un medidor automático, ya que no tendremos que preocuparnos por comprar un kit nuevo cada vez que tengamos que medirlo.

Tener el control total sobre el pH adecuado de las piscinas puede parecer una tarea difícil. Por suerte en el mercado existen muchos productos de tratamiento de agua que nos pueden ayudar en ello. Nuestro consejo es utilizar las bombas dosificadoras de pH y REDOX. Estos productos son capaces de distribuir los productos químicos según las necesidades de la piscina. Los dosifica en mayor o menor medida dependiendo del pH que tenga de manera automática sin que tengamos que preocuparnos por ello. 

¿Y tú, cómo controlas el pH de tu piscina? Déjanos un comentario comentándolo, o también si tienes alguna duda acerca de nuestros productos de tratamiento de agua, ponte en contacto con nosotros y te la resolvemos con gusto.

Deja una respuesta