23 Abr 2021

Cada vez los vehículos de cero emisiones se van extendiendo con una mayor aceptación entre los conductores, despiertan más interés y cuentan con una infraestructura mayor, aunque en este aspecto todavía queda mucho camino por recorrer.

Si eres uno de esos conductores que se están planteando la compra de un coche eléctrico habrá una pregunta inmediata: ¿cómo lo cargo sin tener que ir a un punto público? En esta entrada se va a tratar de responder al cómo recargar el coche en casa, que innumerables clientes se han planteado a la hora de comprar un coche enchufable.

¿Dónde cargo el coche?

Ya sea con un coche eléctrico con la autonomía justa para el día a día o uno de los últimos eléctricos de gran capacidad que pueden permitirnos circular varios días sin conectarlo a la red, lo más habitual y salvo para algunos afortunados casos quien quiera un coche eléctrico tendrá que plantearse instalar un punto de carga en su domicilio.

Esto significa que en la mayoría de las situaciones vitales, el aspirante a propietario de un coche eléctrico tendrá que tener una plaza de garaje propia.

Existen tres formas de recargar el coche eléctrico:

  • En primer lugar, lo más habitual y práctico: recargar en nuestra casa con un punto de carga propio. Los coches eléctricos necesitarán una buena cantidad de horas para rellenar sus baterías después de un uso diario.
  • También, aquellos que tengan la oportunidad, podrán recurrir al uso de puntos de recarga de velocidad normal gratuitos. Obviamente en este caso es aún más económico, el mayor handicap es que este tipo de puntos de carga situados en centros de trabajo no son muy habituales.
  • La última de las opciones es recurrir a puntos de carga pública. Por lo general se trata de puntos de carga lentos en los que tendremos que dejar el coche generalmente por tiempo limitado, lo que impedirá realizar cargas completas. Si son puntos de cargar semi-rápida, rápida o superrápida sí que podremos conseguir cargas completas, pero a cambio de un coste elevado.

Para la opción de querer cargar tu coche eléctrico en casa existen diferentes alternativas según el tipo de coche instalación y presupuesto.

TIPOS DE CARGADORES ELÉCTRICOS PARA CASA

Existen diversos tipos de cargadores para coches eléctricos, diferenciados por su conector. De ellos depende la velocidad de carga de nuestra batería. Su uso, evidentemente, depende tanto de su disponibilidad como de la compatibilidad de nuestro coche eléctrico con las diferentes tecnologías.

En función del tipo de cargador para coche eléctrico podremos conseguir una mayor o menor velocidad de carga, que es probablemente la diferencia principal entre ellos. Pero su uso depende de su disponibilidad y también de su compatibilidad. No hay todos los tipos en cualquier estación de carga y tampoco todos los tipos se pueden usar en cualquier vehículo. Tiene que ser compatible de fábrica.

Tipos de conectores.

1.Conector Schuko (toma doméstica)

Más conocido como toma doméstica o como enchufe doméstico también, el conector Schuko es el mismo que utilizas para electrodomésticos, el ordenador, la consola… Su intensidad y potencia son muy limitadas. Para híbridos enchufables puede servir, o bien para motos y patinetes eléctricos, por ejemplo, con baterías de muy poca capacidad frente a un coche eléctrico de gran autonomía.

2.Conector Tipo 1

La potencia del conector Tipo 1 para coches eléctricos alcanza los 7,4 kW. En un coche con batería de 50 kWh, con este tipo de conector podemos hacer una carga de 0 a 100% en algo menos de 7 horas en condiciones idóneas.

3. Conector Tipo 2 (Mennekes)

Más habitual que el Tipo 1 en España –y en toda Europa-, el conector Tipo 2, también conocido como Mennekes, ofrece mejores prestaciones. Puede alcanzar los 44 kW como máximo, aunque parte desde 3,7 kW ofreciendo 16A en cargas monofásicas y 63A en cargas trifásicas. Esto implica poder cargar un coche eléctrico con batería de 50 kWh en 13,5 horas de 0 a 100% (al mínimo) o en torno a 1 hora en condiciones idóneas.

4. Conector CCS (combinado)

El conector CCS se ha impuesto como estándar en Europa. Lo hay de diversos tipos y con prestaciones muy variadas, pero lo más habitual es que ofrezca potencias de 43 y 50 kW de máximo teórico. En este caso podríamos cargar nuestro coche eléctrico, con batería de 50 kWh, en aproximadamente 1 hora.

Aunque la disponibilidad es muy limitada, ya existen en Europa cargadores CCS con más de 100 kW. El estándar puede alcanzar hasta los 350 kW, aunque no hay disponibilidad de puntos de recarga públicos con esta potencia, que permitiría cargar un coche eléctrico con batería de 50 kWh en apenas 10 minutos de 0 a 100%.

Velocidad de carga teórica y velocidad de carga real según el tipo de conector.

Los tipos de conectores son formatos físicos, estándares que soportan unos máximos teóricos de intensidad y potencia. Sin embargo, la entrega es variable y puede verse alterada por la instalación y por el propio coche eléctrico. Incluso para una misma instalación y coche eléctrico hay variaciones puntuales en la entrega por el nivel de eficiencia que puede ir del 0% al 100% durante el tiempo de carga.

Por eso, aunque los datos teóricos nos indican los tiempos de carga anteriores, en situaciones reales pueden existir variaciones notables. El 100% de eficiencia no se alcanza nunca, luego a nivel práctico los tiempos de carga serán siempre sutilmente inferiores a los anteriormente comentados.

Hay que tener en cuenta también que por durabilidad y fiabilidad se recomienda no hacer cargas de 0% a 100% siempre, sino hasta el 80% de manera habitual y hasta el cien por cien cuando sea estrictamente necesario aprovechar la máxima autonomía posible del vehículo. Es una medida básica para tratar de evitar la degradación de las baterías de iones de litio.

Ventajas de instalar un cargador para coche eléctrico en casa

Entre los principales motivos para instalar un cargador para coche eléctrico en nuestra plaza de garaje figura, en primer lugar, que es algo muy necesario si decidimos comprar un vehículo eléctrico, ya que las cargas en puntos públicos son algo esporádico para el usuario de estos vehículos, como por ejemplo en un viaje.

Además, disponer de un punto de recarga en casa es más cómodo y nos hace ahorrar en el precio de las recargas.

Por último, las ayudas gubernamentales a la compra de vehículos eléctricos como las contempladas en el plan Moves II incluyen a los puntos de recarga como objetos subvencionables. La cuantía de estas ayudas es de entre el 30% y el 40% de los costes subvencionables. Del mismo modo, los fabricantes de cargadores también ofrecen descuentos.

Deja una respuesta